Lavarse todo el cuerpo, entre otras cosas, sólo es obligatorio:

1. Después de las relaciones sexuales.
2. Después de una eyaculación voluntaria o involuntaria.
3. Después de la menstruación o flujo posparto.

Mientras no hayas tenido relaciones sexuales ni eyaculado, no es necesario que te laves todo el cuerpo después de que salgan las gotas de placer, pero sí debes limpiar con agua las zonas afectadas.