Por encima de 37°C se habla de temperatura elevada, precursora de la fiebre.
La cabeza caliente y las manos frías son signos típicos de un brote de infección.
Si no quieres que empeore, simplemente vete a la cama y abrígate bien para que tu cuerpo pueda poner toda su energía en el sistema inmunológico.
El té caliente también es bueno.
¡Que te mejores pronto!