Mirar en ambos sentidos

Cuando suena la campana de la escuela y los estudiantes corren por las puertas, ¿a dónde van? ¿Qué hacen? En cada una de las 10 historias cortas que componen aparecen en ambos sentidos: una historia contada en diez bloques, el lector sigue a un estudiante diferente para ver lo que llega a casa.

En “The Low Cuts Strike Again”, Bit, Francy, John John y Trista son los niños de los que los maestros hablan en el salón de maestros: niños “en riesgo” que deslizan el cambio suelto donde sea que lo encuentren. Los cortes bajos, como los cuatro se llaman, tienen algo en común: sus cabezas casi-bald, un corte de pelo elegido en solidaridad entre sí y con sus padres, todos los sobrevivientes de cáncer. Y es lo que hacen con todo ese cambio suelto que muestra otro lado de la etiqueta de “en riesgo”.

En la historia principal, “Agua, Booger, Bears”, Jasmine y TJ desafían a quienes piensan que “los niños y las niñas no pueden ser amigos”. Otras historias retratan a los protagonistas que lidian con el acoso escolar, se enamoran y luchan con la ansiedad.

Jason Reynolds brinda atención amorosa a cada uno de los personajes de su gran elenco. A pesar de la prosa simple, su idioma brilla. Él escribe sobre los cortes bajos, “a pesar de que estaban apretados a tiempo, estaban sueltos en hablar” y “Bit puso un bache en el medio del carril de la memoria”. Junto con sus novelas anteriores, escritas en prosa, verso y voces duales, estas historias cortas demuestran la gama de historias excelentes de Reynolds.