El tema es un poco más antiguo, pero cuando se trata de alergia a las picaduras de pulgas, cabe señalar una vez más que basta con que una pulga pique al perro UNA vez cada dos semanas, casi de paso, para mantener la alergia al máximo. ¡¡medida!! Por lo tanto, se debe hacer todo lo posible para proteger al perro de las mordeduras. La mejor forma de hacerlo es con los llamados agentes repelentes (advantix, por ejemplo), que evitan el contacto con el animal y no lo matan hasta que ya ha mordido. También puedes probar con otros medios de protección contra las picaduras, como Ballistol Animal o Zedan, por ejemplo, siempre depende de qué tan alto sea el potencial de pulgas en tu zona (perro de ciudad que vive solo y con poco contacto con animales, perro de campo ​con un gato al aire libre, por ejemplo). Se pueden administrar gotas de fenistil al perro.